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Icono de la Hermandad Intic Churincuna fundada por Antón Ponce de León

Hermandad Solar
Intic Churincuna

Escuela de Vida Andina Fundada por Antón Ponce De León

A la tierra hemos venido a ser felices

Quiénes somos:

Nuestros antecesores andinos fueron descendientes del Gran Continente "Mu” (Lemuria), ubicado en el Océano Pacífico. Con ese conocimiento crearon la Escuela de Vida, Hijos del Sol (Intic Churincuna).
“A la Tierra Hemos Venido a Ser Felices - Sirviendo”

Nacimiento de la Hermandad Solar

Durante la década de los años sesenta los maestros Nina Soncco y Amaru Cusiyupanqui invitaron y prepararon al hermano Antón Ponce de León Paiva, dentro de la Cosmovisión Andina. Posteriormente el hermano Antón, con su autorización fundó LA HERMANDAD SOLAR DE LOS INTIC CHURINCUNA, en 1974.

Buscamos la superación personal, mental y física como prioridad en la vida.
Es importantísimo cuidar y ser responsables con nuestra vida, eso requiere estar atentos a nuestros pensamientos, emociones y sentimientos, como es importante cuidar de nuestro cuerpo (es el único que tenemos).

“A la Tierra Hemos Venido a Ser Felices - Sirviendo”

Un camino compartido.


Es una Escuela de Vida milenaria que nos ayuda a comprender los grandes enigmas de la vida que no perdieron actualidad, siguen vigentes:
Quien Soy?, Para que vine?, A dónde voy?
Los miembros de nuestra organización pertenecen a diferentes religiones o creencias en respeto al libre albedrío de cada persona. Buscamos pues, estar

bien y este estar bien queremos compartirlo con todos.

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SU LEGADO CONTINÚA

El año 2021, Antón Ponce de León, consciente de que su salud estaba desmejorada, cedió la representación de la Escuela Hermandad Solar de los Intic Churincuna a su discípulo, el hermano Amaru Ponce de León.
El 6 de Diciembre de 2022, a la edad de 91 años, el hermano Antón Ponce de León Paiva partió de este plano.

Antón Ponce de León Paiva Fundador de la Hermandad Solar de los Intic Churincuna.

Amaru Ponce de León Astete Representante de la Hermandad Solar de los Intic Churincuna.

Invitación

Sabemos que te vienes buscando por mucho tiempo, ahora te invitamos a Vivir esta Experiencia, a formar parte de nuestra Escuela de Vida y empezar a caminar juntos.
Durante el año nos reunimos en cuatro oportunidades:
• En marzo del 16 al 22.
• En junio del 16 al 22.
• En septiembre del 08 al 14.
• En diciembre del 16 al 22.

Son 7 días de aprendizaje teórico-práctico de la Cosmovisión Andina. Adicionalmente en el mes de Septiembre se realiza una caminata de cinco días por las montañas, gozamos de la belleza del paisaje y el contacto directo con la Pachamama (Madre Tierra)

Pide más información:
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Publicaciones

A la fecha contamos con cuatro libros publicados de nuestro fundador Antón Ponce de León Paiva, en diferentes idiomas, estos son:

  • «Y el Anciano Hablo»
  • «En busca del Anciano»
  • «El Anciano en el Lago Sagrado»
  • «Descorriendo el Velo de la Oscuridad Visible…»

La historia del contacto con los maestros de la sabiduría andina se encuentran detallados en estos volúmenes donde descubrirás también el origen de la humanidad, de las razas, y de los idiomas.

— ¿Qué es un maestro?, porque tú eres un maestro para mí —interrumpí. 

—Maestro (lo dijo muy serio) es un ser especial, una chispa de Inti como nosotros, pero que gracias al esfuerzo espiritual realizado durante mucho tiempo  (eones, seguramente, y reencarnaciones) y a las vueltas de santificación ha progresado hasta ese nivel de maestro, es decir, alcanzó un elevado grado de desarrollo. Es un ser de nuestra comunidad que recorriendo el sendero (de Realización) y pasando por varias iniciaciones alcanza  conocimientos y facultades trascendentales, entendiendo y comprendiendo la Luz mediante la obediencia de las leyes cósmicas.

«En Busca del Anciano» 
Antón Ponce de León Paiva

“A la Tierra hemos venido a ser felices”

Ecos de gratitud,
admiración y respeto.

“Ser parte de la Hermandad Solar me permitió conectar desde muy joven con mis raíces y la sabiduría ancestral de nuestras abuelas y abuelos; distinguir la esencia de la apariencia y sostener un estilo de vida enfocado al servicio de la comunidad y la plenitud del momento presente”.
Esta es una Escuela de Vida, de valores, aprendí a “SER” y “NO PARECER”, a “SENTIR CON EL CORAZÓN”, personalmente me ha cambiado mi forma de “VER Y VIVIR LA VIDA” y a conectar con todos los hermanos sin importar dónde vivan.

MUCHAS GRACIAS QUERIDO HERMANO ANTÓN!!!

ESTÁS EN MI CORAZÓN ♥️

È difficile comunicare a parole quello che rappresenta per me la fratellanza solare. Prima di tutto è una famiglia spirituale, so che c'è sempre, aldilà del tempo e della distanza, e continua a ricordarmi chi sono. Noccan Kani, dal Quechua “Io Sono” è il mantra che pulsa nel cuore dell'Hermandad e in ogni essere perché ci ricorda che siamo tutti fratelli in quanto raggi di un unico sole. Ho sempre sentito nei confronti dell'Hermandad una profonda gratitudine per avermi insegnato i pilastri del lavoro spirituale: Yachay (conoscenza), Munay (amore), Llankay (lavoro) e cos'è davvero l'Amore, una forza che fa miracoli e l'unica forza che crea la vita. L'insegnamento che ho ricevuto non mi è stato dato attraverso le parole dette ma attraverso i gesti e le azioni pratiche. Anton è stato per me un maestro spirituale, una guida, un padre e sono orgogliosa di aver conosciuto qui sulla terra un essere tanto speciale che ha dedicato la sua vita al servizio degli altri e dei maestri. Come diceva Anton, la spiritualità è pratica e lui, insieme alla sua famiglia sono stati esempi pratici di spiritualità. In un mondo pieno di parole che creano illusioni c'è bisogno di gesti che danno vita ai sogni. E, quindi, porto nel mio cuore questo insegnamento e continuo vivendo e chiedendo a Inti come posso essere ogni giorno di più al servizio, come conoscere la verità e manifestare con amore.

Es difícil expresar con palabras lo que significa para mí la hermandad solar. Primero que es una familia espiritual, sé que siempre está ahí, más allá del tiempo y la distancia, y continúa recordándome quién soy. Noccan Kani, del quechua “Yo Soy” es el mantra que late en el corazón de la Hermandad y en cada ser porque nos recuerda que todos somos hermanos como rayos del unico sol. Siempre he sentido un profundo agradecimiento hacia la Hermandad por haberme enseñado los pilares del trabajo espiritual: Yachay (conocimiento), Munay (amor), Llankay (trabajo) y lo que realmente es el Amor, una fuerza que obra milagros y 'la única fuerza que crea vida. La enseñanza que recibí no me fue dada a través de palabras habladas sino a través de gestos y acciones prácticas. Anton fue un maestro espiritual, un guía, un padre para mí y estoy orgullosa de haber conocido aquí en la tierra a un ser tan especial que dedicó su vida al servicio de los demás y de los maestros. Como decía Anton, la espiritualidad es práctica y él, junto con su familia, son ejemplos prácticos de espiritualidad. En un mundo lleno de palabras que crean ilusiones, hacen falta gestos que den vida a los sueños. Y así llevo esta enseñanza en mi corazón y sigo viviendo y preguntándole a Inti cómo puedo ser más útil cada día, cómo conocer la verdad y manifestarme con amor.

Ich bin seit mehr als 20 Jahren Praktizierende der Sonnenbruderschaft H.S.I.C.H.
Die Weisheit und Lehren der HSICH resonieren zu tiefst in meinem Herzen und die Erfahrungen während der Retreats in Samana Wasi oder auch während des Praktizierens zuhause erinnern mich immer tiefer daran, wer ich wirklich bin. Sie geben mir spirituelle und gleichzeitig ganz praktische Verankerung und innere Stabilität in dieser Zeit von großer Verwirrung, Gewalt und Machtmissbrauch auf unserem Planeten. Sie sind das wärmende und anregende Feuer auf meinem Weg. 
In der HSICH kommen Menschen aus unterschiedlichster Kultur, Religion, Herkunft oder Weltanschauung mit einem zu tiefst verbindenden Engagement und Herzensinteresse zusammen: zu entdecken und zu leben, wer wir wirklich sind (spirituelle Wesen in menschlicher Form), und unseren Platz und unsere Lebens­aufgabe als Teil der alles Leben umfassenden Familie einzunehmen.
Ich möchte keine der vielen wunderschönen inspirierenden Begegnungen und vor allem auch tiefen bleibenden Freundschaften, die über die HSICH entstanden sind, missen. Ja, es ist keine Gemeinschaft aus Engeln sondern aus Menschen... UND, JA: wir weben weiter am Lichtnetz voll wachsender Bewusstheit, Herzenswahrheit und wechselseitiger Unterstützung.
– Sei willkommen!

He sido practicante de la Hermandad del Sol H.S.I.C.H durante más de 20 años. La sabiduría y las enseñanzas de HSICH resuenan profundamente en mi corazón y las experiencias durante los retiros en Samana Wasi o mientras practico en casa me recuerdan cada vez más profundamente quién soy realmente. Me dan un anclaje espiritual y al mismo tiempo muy práctico y estabilidad interior en este momento de gran confusión, violencia y abuso de poder en nuestro planeta. Eres el fuego cálido y estimulante en mi camino.
En HSICH, personas de una amplia variedad de culturas, religiones, orígenes o visiones del mundo se reúnen con un compromiso profundamente unificador y un interés sincero: descubrir y vivir quiénes somos realmente (seres espirituales en forma humana), y nuestro lugar y nuestra misión en la vida. como parte de ella de la familia que abarca toda la vida. No quiero perderme ninguno de los muchos encuentros maravillosos e inspiradores y, sobre todo, amistades profundas y duraderas que se han desarrollado a través de HSICH. Sí, no es una comunidad de ángeles sino de personas... Y, SÍ: seguimos tejiendo la red de luz llena de conciencia creciente, verdad del corazón y apoyo mutuo.
– ¡Sean bienvenidos!

Conocí a Antón Ponce de León Paiva hace casi treinta años. No sabía quién era exactamente, pero tenìa que darle un casete de audio que me había confiado en México un cuentacuentos que se había quedado un tiempo con su familia en Samaná Wasi y que me dijo: "Si un día te vas a Perú, tráeselo, he escrito algunos cuentos para niños y el tiene muchos”. Con el tiempo he aprendido que nada es casualidad… Mi espíritu inquieto comenzó a pensar en los Andes y meses después volé a Perú, al cabo de unas semanas por fin pude ir a Samaná Wasi para “cumplir la misión” que me encomendaron en México. Tan pronto como crucé el umbral de la puerta de entrada, caminando por el sendero que conduce a la Casa Grande y las demás casitas de Samana Wasi, mi corazón comenzó a latir rápidamente, una sensación dulce y poderosa a la vez que nunca antes había sentido…

Anton no estaba, pero me mostraron la comunidad, que en ese momento albergaba a unos veinte niños abandonados y una anciana. La energía chispeante de los Andes tomava una dimensión nueva y desconocida en ese lugar, la atmósfera de paz y serenidad que se sentía sugería que era un lugar especial, aquel que mi corazón anhelaba desde mucho tiempo… lo querìa volver, y volvì, y esta vez Anton estaba, y fue un encuentro que cambio mi vida…

Samana Wasi es la misión encomendada por los Maestros Andinos de la Hermandad Solar de los Intic Churincuna a Antón, quien junto a su esposa Regia, corazón y alma de Samana Wasi, ha acogido y criado a lo largo del tiempo a más de treinta niños y ancianos para su completa recuperación física, psíquica y espiritual, trabajando con amor los traumas de abandono y devolviéndoles la seguridad, la familia y la confianza en sí mismos.

En mi peregrinar por el mundo he conocido muchas escuelas, muchos “maestros”, he escuchado muchas conferencias, participado en muchos seminarios, leído infinidad de libros, pero puedo decir con absoluta certeza que Antón es uno de los pocos que “camina sus palabras”, lo que encarna perfectamente la enseñanza de la Hermandad Solar según la cual la espiritualidad es un hecho esencialmente práctico, para vivir diariamente. “Venimos a la Tierra a ser felices, sirviendo” es la enseñanza que está en la base de todas las demás, y esto es lo que vi y experimenté en Samana Wasi: felicidad y servicio, sin esconder las inevitables dificultades que presenta la vida, que son oportunidades de crecimiento y no desgracias que nos hunden. Las enseñanzas de la Hermanda Solar, que Antón ha divulgado y atestiguado con gran humildad y autoridad, son muy sencillas y muy antiguas, custodiadas por Maestros que aún viven en los Andes peruanos y descritas por Antón en sus libros, y sirven para comprender lo que es la vida. . , quiénes somos y cuál es el propósito de nuestro viaje en la Tierra, todos tenemos una misión, pequeña o grande, es importante descubrir cuál es. Desde entonces he regresado muchas veces a Samana Wasi, incluso con toda mi familia, he escuchado a Anton y he pasado mucho tiempo con él, he tenido la dicha y el honor de ser su intérprete y acompañarlo en sus numerosos viajes en Italia con charlas y talleres abiertos a todos, para llevar el conocimiento y la sabiduría andina, traté de aprender lo más que pudiera de él, aunque sólo fuera observándolo, viendo cómo se movía, lo que decía y lo que no decía; para mí fue y es un hermano, un padre, un maestro y un amigo, siempre guardaré un maravilloso recuerdo que aún me conmueve… Tupananchiskama Anton!

Periódicamente, en Samana Wasi se realizan encuentros y retiros para aquellas personas interesados en aprender sobre estas enseñanzas, y recomiendo ampliamente participar al que quiera profundizar en una espiritualidad concreta y acrual. Anton dejó el cuerpo en 2022 pero la Hermandad Solar de los Intic Churincuna continúa su labor gracias a su hijo Amaru Ponce de León y Samana Wasi es administrada expertamente por su esposa Silvia Ali.

Con gratitud y amor

Ho conosciuto Anton Ponce de Leon Paiva quasi trenta anni fa. Non sapevo chi fosse esattamente, ma dovevo consegnargli una audiocassetta che mi era stata affidata in Messico da un cantastorie che aveva soggiornato con la famiglia a Samana Wasi dicendomi: “Se un giorno andrai in Perù portagliela, ho scritto delle storie per bambini e lui ne ha tanti”. Ho imparato con il tempo che nulla è casuale…

Il mio spirito inquieto cominciò a pensare alle Ande e mesi dopo volai in Perù, dopo alcune settimane finalmente potei andare a Samana Wasi per “compiere la missione” affidatami in Messico. Appena varcai la soglia del portone di ingresso, percorrendo il cammino che conduce alla Casa Grande e alle altre casette di Samana Wasi, il cuore iniziò a battere forte, una sensazione dolce e potente al contempo che non avevo mai provato prima… Anton non c’era ma mi venne mostrata la comunità, che all’epoca ospitava una ventina di bambini abbandonati e una anziana. L’energia frizzante delle Ande assumeva in quel luogo una dimensione nuova e per me sconosciuta, l’atmosfera di pace e serenità che si respirava suggeriva che quello fosse un posto speciale, quello a cui il mio cuore anelava da tempo… volevo con tutto me stesso tornare, e tornai, e questa volta Anton c’era, e fu un incontro che cambiò la mia vita...

Samana Wasi è la missione affidata dai Maestri andini della Hermandad Solar de los Intic Churincuna ad Anton, che insieme alla moglie Regia, cuore e anima di Samana Wasi, nel tempo ha accolto e cresciuto oltre trenta bambini e anziani per il loro completo recupero fisico, psichico e spirituale, lavorando con amore sui traumi dell’abbandono e restituendo loro sicurezza, una famiglia e fiducia in sè stessi.

Nel mio pellegrinare per il mondo ho conosciuto molte scuole, molti “maestri”, ho ascoltato molte conferenze, partecipato a molti seminari, letto una infinità di libri, ma posso dire con assoluta sicurezza che Anton è uno dei pochissimi che “cammina le sue parole”, che incarna perfettamente l’insegnamento della Hermandad Solar per cui la spiritualità è un fatto essenzialmente pratico, da vivere quotidianamente. “Veniamo al mondo per essere felici, servendo” è l’insegnamento alla base di tutti gli altri, e questo è ciò che ho visto e vissuto a Samana Wasi: felicità e servizio, senza nascondere le immancabili difficoltà che la vita presenta, che sono opportunità di crescita e non sfortune che ci affondano.

Gli insegnamenti della Hermanda Solar, che Anton ha divulgato e testimoniato con grande umiltà e autorevolezza, sono molto semplici e molto antichi, custoditi da Maestri tuttora viventi sulle Ande peruviane e descritti da Anton nei suoi libri, e servono a comprendere che cosa è la vita, chi siamo noi, e qual è lo scopo del nostro viaggio sulla Terra, tutti abbiamo una missione, piccola o grande che sia, è importante scoprire quale.

Da allora sono tornato molte volte a Samana Wasi, anche con tutta la mia famiglia, ho ascoltato Anton e passato con lui molto tempo, ho avuto la fortuna e l’onore di fargli da interprete e accompagnarlo nei numerosi viaggi in Italia per portare le conoscenze e la saggezza andina, ho cercato di imparare più che ho potuto da lui, anche solo osservandolo, vedere come si muoveva, cosa diceva e cosa non diceva; per me è stato ed è un fratello, un padre, un maestro e un amico, conserverò per sempre un ricordo meraviglioso che ancora mi commuove… Tupananchiskama Anton!

Periodicamente a Samana Wasi si tengono incontri e ritiri per chi è interessato a conoscere questi insegnamenti e consiglio vivamente a chiunque voglia approfondire una spiritualità concreta e più che mai attuale, di partecipare. Anton ha lasciato il corpo nel 2022 ma la Hermandad Solar de los Intic Churincuna continua i lavori grazie a suo figlio Amaru Ponce de Leon e Samana Wasi è sapientemente gestita da sua moglie Silvia Ali.

Con gratitudine e amore

Agradecimiento por la Creación Intelectual

En profundo reconocimiento a la dedicación y pasión intelectual de nuestra hermana Mar Martínez Sempertegui, cuya meticulosa investigación y compromiso han dado vida a esta página web, revelando los intrincados lazos que la unen a Antón Ponce de León. Su trabajo trasciende la mera documentación histórica, transformándose en un testimonio vivo de conexiones humanas y narrativas compartidas.

Contáctanos

Los retiros se realizan únicamente en Samana Wasi de Anton Ponce de León, en Urubamba, Cusco, Perú.

Si deseas más información escríbenos y encantados te contactaremos.